Itinerarios patrimoniales
Histórico
Este recorrido nos sumerge en la autenticidad y la antigüedad histórica de Marrakech. Una ciudad que, por excelencia, desprende su carga patrimonial por el mundo frenético de su Plaza mítica Jemaa El Fna, su Palacio Bahia XIX, su Palacio Badi XVI, sus Tumbas Saadianas XVI, su Museo de las Confluencias XXI y su famosa judería. Es un viaje en el tiempo desde el nacimiento de esta perla del sur marroquí en el Siglo XI hasta nuestros días. Una historia donde los patrones arquitectónicos exponen el cacumen de los beréberes y los árabes, que integraron sabiamente ingredientes de otras culturas. El relato de una ciudad que fascinó a sus fundadores y a sus colonizadores y sigue embrujando e impresionando a artistas internacionales como a muchos visitantes que repiten constantemente este destino, para estar de nuevo en el colorido mundo de su medina y sus murallas.
Religioso
Este itinerario nos adentra en la estructura religiosa de los edificios de tejas verdes de Marrakech y en el pensamiento del Islam. Para entender cómo piensan l@s musulman@s y lejos de la mediatización negativa de esta cultura, los exteriores de la Mezquita Kutubia XII, la gemela de la sevillana La Giralda, la de Alcazaba- Moulay Yazid- XII, y los interiores del barrio almorávide que encierra su mezquita XII, su Qubba Baroudiyine XII y su Medersa Universidad Ben Yusuf XIV-XVI sirven de argumentos sólidos que manifiestan el profundo interés intelectual y religioso de los eruditos musulmanes tales como de Averroes y Abenzoar, y el talento artesano de estas obras inmortales, hechas por fe y conciencia. Son obras que superan el sentido del culto diario para atender propósitos de carácter social, pedagógico y político.
Gastronómico
Beréberes y árabes fueron sabios de los sabores y líderes del uso y la combinación de la riqueza de las especias. Así, fueron durante toda la historia, y ahora son sus generaciones que inmortalizan estos placeres paladares. Las fragancias y las aromas se desprenden intensa e irresistiblemente de sus cazuelas de barro denominadas tagines. Dentro de la medina, plazas, ambulantes y restaurantes le invitan a disfrutar de su arte gastronómico. Frescas ensaladas, verduras confitadas, harira sopa roja, tagine de cordero, tabadirt “pizza beréber”, pollo con limón o con ciruelas, pastela dulce y embutida, cuscús, té a la menta, dulces de almendra, carne a la brasa, tiernos pinchos, son unos de un desfile enorme de menús y recetas ancestrales que atiborran el mundo culinario de Marrakech. Es una experiencia tridimensional donde probamos aromas y esencias de una de las mejores casas registradas de especias, degustamos una riqueza de panecillos artesanales de miel, aceite de oliva extra virgen y amlu acompañados con un surtido de olivas. Después de lo dulce y lo ácido, concluimos, este festival de sabores y olores, con una cata de una diversidad de preparaciones de té a la manera marrakechí.
Verde
Los jardines, los oasis y los desiertos forman un espectáculo paisajístico mayúsculo dentro de la geografía marroquí. Las cordilleras montañosas del país, el Atlas y el Rif, atesoran una riqueza natural muy diversa donde la flor y la fauna se extienden por sus llanuras y las faldas de sus montes, y se deslizan por sus ríos, por sus bosques frondosos y por sus espacios inhóspitos.
En Marrakech, se junta todo este espectáculo visual y sensorial a través de nuestro recorrido que atraviesa las amplias extensiones de olivares de los Jardines de la Menara XII, el estilo refinado del Jardín Secreto XXI, el ambiente azul y colonial del Jardín Majorelle XX y el elegante y árido Palmeral. Son espacios que exhiben la enorme belleza de la vegetación autóctona como exótica que posee por exclusividad esta ciudad.
Arquitectónico
Al margen de la arquitectura contenida en los monumentos históricos, las casas árabes, riads, suman con sus espacios interiores un tesoro velado que curiosea saber su pasado, la distribución funcional de las extensiones de sus salones y sus alcobas incluso la categoría social de la familia que les habitaba. Riads, pequeños o medianos palacios, en su mayoría, se ubican en el corazón de las medinas marroquíes. En estos cascos antiguos, los riads de Marrakech denotan la autenticidad artesanal de los edificios, la ancestralidad de sus patrones estéticos y el origen nobiliario de las familias que estuvieron por sus zaguanes, por sus patios y por sus jardines.
Cada riad atesora crónicas y secretos. Un cosmos de un itinerario de selectas casas que le invitan a saber los porqués de los espacios geométricamente cambiantes entre abiertos y cerrados, oscuros e iluminados. Es una experiencia para bucear en la mente del artesano veterano, maalem, que hace de estas casas antiguas un lugar encantador, fresco y acogedor. El riad es la nueva alternativa de alojamiento del turista que se escapa de la caduca modalidad hotelera. Es vivir in situ la cultura de la medina, convivir con su gente y tratar con ella libremente como si fueran conocidos suyos.
Artesanal
La artesanía es una arquitectura creativa y funcional que se elabora por las manos de un maalem que refleja en ella su tradición y su identidad. La artesanía marroquí es famosa por su valiosa expresión de colores y de estética. Absorbió una variedad de culturas, árabe, bereber, africana y europea. Pantallas de celosía, metal calado, madera, cobre, cuero, cerámica, lana, yeso, tela, hojalata, azulejo y joyería son materias y materiales que rebozan creatividad, imaginación y el saber hacer del artesano.
El ingenio de la artesanía marroquí conecta básicamente con la cultura y la tradición del país, mezclando influencias modernas para confeccionar piezas únicas muy valoradas internacionalmente. La belleza estética y la autenticidad de la materia remiten a la identidad cultural y plural de Marruecos. Los colores intensos y los patrones geométricos testimonian la habilidad cualitativa de sus profesionales.
Intrincados mosaicos que decoran fachadas, paredes y suelos de monumentos, mezquitas, palacios, mausoleos y jardines con tejados verdes y alfombras que relatan la vida de su cosmos y las historias codificadas e íntimas de sus familias nómadas, sedentarias o urbanas son un espectáculo vibrante que llena las medinas. Calzados, pufs y cinturones evidencian la belleza de los grabados y de los diseños y la firma cualitativa del maalem avezado.
Joyas exquisitas esmaltadas o adornadas con piedras preciosas destacan la alta precisión y el gusto refinado. Diseños de caftanes, bordados, tejidos y prendas crean vibraciones sensoriales por sus realizaciones coloridas y sus remates originales.
Los talleres de tintoreros, costureros, tejedores, afiladores, curtidores, ebanistas, herreros, tapiceros y xilógrafos desbordan actividad y creatividad. Es un patrimonio que conserva su tradición y se desarrolla en las entrañas del mundo bullicioso y enredado de la medina de Marrakech.
Se trata de visitar todos los barrios artesanales donde los profesionales elaboran toda esta riqueza manual en sus talleres, y enseñan a sus visitantes el arte ancestral de sus oficios.Marrakech se descuella por poseer y cuidar este acervo artístico que se desparrama en la mayoría de sus obradores meritorios de visita.
Visitar los talleres artesanales de Marrakech, le brindará la oportunidad de conocer el laberinto de la medina y sus zocos, y ver de cerca la elaboración del producto, a los profesionales que dedican mucho tiempo para crear los artículos con mayor vocación, paciencia y amor. Visitar esta herencia cultural, le trasladará a tiempos lejanos de sabiduría y destreza manual de los antepasados, que todavía nos impresionan y les impresionará seguramente.
Artístico
Si Ud le curiosea la habilidad manual de los artesanos, su paciencia y su trato de las materias que manejan, si Ud le gusta las materias blandas como el yeso o el barro, tocarlas con amor y delicadeza, moldearlas y hacer de ellas obras de arte, este será el espacio idóneo para ponerse en contacto con la maleabilidad de las masas, y desahogar en ellas su creatividad y su vocación en los obradores de l@s profesionales de Marrakech. Ellos le orientarán con maestría y cuidado para que Ud abarque el mundo de la caligrafía, la cerámica, los mocárabes o cualquier motivo geométrico o floral de índole árabe, que pueda interesarle y quiera reproducirlo con sus manos durante una mañana de su estancia en la tierra de Marrakech. Aprovéchese momentos de su estancia para acercarse a los secretos y a la belleza de las obras arquitectónicas y artesanales que los gremios marrakechíes protegen y preservan con mayor miramiento y pasión.
Itinerarios patrimoniales
Histórico
Este recorrido nos sumerge en
la autenticidad y la antigüedad histórica de Marrakech. Una ciudad que, por excelencia, desprende su carga patrimonial por
el mundo frenético de su Plaza mítica Jemaa El Fna, su Palacio Bahia XIX,
su Palacio Badi XVI, sus Tumbas Saadianas XVI, su Museo de las Confluencias XXI y
su famosa judería. Es un viaje en el tiempo desde el nacimiento de esta perla del sur marroquí en el Siglo XI hasta nuestros días. Una historia donde los patrones arquitectónicos exponen el cacumen de
los beréberes y los árabes, que integraron sabiamente ingredientes de otras culturas. El relato de una ciudad que fascinó a
sus fundadores y a sus colonizadores y sigue embrujando e impresionando a artistas internacionales como a muchos visitantes que repiten constantemente este destino, para estar de nuevo en el colorido mundo de su medina y sus murallas.
Religioso
Este itinerario nos adentra en la estructura religiosa de los edificios de tejas verdes de Marrakech y en el pensamiento del Islam. Para entender cómo piensan
l@s musulman@s y lejos de
la mediatización negativa de esta cultura, los exteriores de la Mezquita Kutubia XII, la gemela de la sevillana La Giralda, la de Alcazaba Moulay Yazid XII, y
los interiores del barrio almorávide que encierra su mezquita XII, su Qubba Baroudiyine XII y su Medersa Universidad Ben Yusuf XIV-XVI sirven de argumentos sólidos que manifiestan el profundo interés intelectual y religioso de
los eruditos musulmanes tales como Averroes y Abenzoar, y el talento artesano de estas obras inmortales hechas por fe y conciencia. Son obras que superan
el sentido del culto diario para atender propósitos de carácter social, pedagógico y político.

Gastronómico
Beréberes y árabes fueron sabios de
los sabores y líderes del uso y
la combinación de la riqueza de
las especias. Así, fueron durante toda
la historia, y ahora son sus generaciones que inmortalizan estos placeres paladares. Las fragancias y las aromas se desprenden intensa e irresistiblemente de sus cazuelas de barro denominadas tagines. Dentro de
la medina, plazas, ambulantes y restaurantes le invitan a disfrutar de su arte gastronómico. Frescas ensaladas, verduras confitadas, harira sopa roja, tagine de cordero, tabadirt “pizza beréber”, pollo con limón o con ciruelas, pastela dulce y embutida, cuscús, té a la menta, dulces de almendra, carne a la brasa, tiernos pinchos, son unos de un desfile enorme de menús y recetas ancestrales que atiborran el mundo culinario de Marrakech. Es una experiencia tridimensional donde probamos aromas y esencias de una de las mejores casas registradas de especias, degustamos
una riqueza de panecillos artesanales de miel, aceite de oliva extra virgen y amlu acompañados con un surtido de olivas. Después de lo dulce y lo ácido, concluimos, este festival de sabores y olores, con
una cata de una diversidad de preparaciones de té a la manera marrakechí.

Verde
Los jardines, los oasis y los desiertos forman un espectáculo paisajístico mayúsculo dentro de la geografía marroquí. Las cordilleras montañosas
del país, el Atlas y el Rif, atesoran
una riqueza natural muy diversa
donde la flor y la fauna se extienden por sus llanuras y las faldas de sus montes, y se deslizan por sus ríos, por sus bosques frondosos y por sus espacios inhóspitos.
En Marrakech, se junta todo
este espectáculo visual y sensorial a través de nuestro recorrido que atraviesa
las amplias extensiones de olivares de
los Jardines de la Menara XII, el estilo refinado del Jardín Secreto XXI,
el ambiente azul y colonial del Jardín Majorelle XX y el elegante y árido Palmeral. Son espacios que exhiben
la enorme belleza de la vegetación autóctona como exótica que posee por exclusividad esta ciudad.

Arquitectónico
Al margen de la arquitectura contenida en los monumentos históricos, las casas árabes, riads, suman con sus espacios interiores un tesoro velado que curiosea saber su pasado, la distribución funcional de las extensiones de sus salones y
sus alcobas incluso la categoría social de
la familia que les habitaba. Riads, pequeños o medianos palacios, en su mayoría,
se ubican en el corazón de las medinas marroquíes. En estos cascos antiguos,
los riads de Marrakech denotan
la autenticidad artesanal de los edificios,
la ancestralidad de sus patrones estéticos y el origen nobiliario de las familias que estuvieron por sus zaguanes, por sus patios y por sus jardines.
Cada riad atesora crónicas y secretos.
Un cosmos de un itinerario de selectas casas que le invitan a saber los porqués de los espacios geométricamente cambiantes entre abiertos y cerrados, oscuros e iluminados. Es una experiencia para bucear en la mente del artesano veterano, maalem, que hace de estas casas antiguas un lugar encantador, fresco y acogedor. El riad es
la nueva alternativa de alojamiento
del turista que se escapa de la caduca modalidad hotelera. Es vivir in situ
la cultura de la medina, convivir con
su gente y tratar con ella libremente como si fueran conocidos suyos.

Artesanal
La artesanía es una arquitectura creativa y funcional que se elabora por las manos de un maalem que refleja en ella
su tradición y su identidad. La artesanía marroquí es famosa por su valiosa expresión de colores y de estética. Absorbió una variedad de culturas, árabe, bereber, africana y europea. Pantallas de celosía, metal calado, madera, cobre, cuero, cerámica, lana, yeso, tela, hojalata, azulejo y joyería son materias y materiales que rebozan creatividad, imaginación y el saber hacer del artesano.
El ingenio de la artesanía marroquí
conecta básicamente con la cultura
y la tradición del país, mezclando influencias modernas para confeccionar piezas únicas muy valoradas internacionalmente. La belleza estética y la autenticidad de la materia remiten a
la identidad cultural y plural de Marruecos. Los colores intensos y
los patrones geométricos testimonian la habilidad cualitativa de
sus profesionales.
Intrincados mosaicos que decoran fachadas, paredes y suelos de monumentos, mezquitas, palacios, mausoleos y jardines con tejados verdes y alfombras que relatan la vida de
su cosmos y las historias codificadas
e íntimas de sus familias nómadas, sedentarias o urbanas son un espectáculo vibrante que llena las medinas. Calzados, pufs y cinturones evidencian la belleza de los grabados y de los diseños y la firma cualitativa del maalem avezado.
Joyas exquisitas esmaltadas o adornadas con piedras preciosas destacan la alta precisión y el gusto refinado. Diseños de caftanes, bordados, tejidos y prendas crean vibraciones sensoriales por
sus realizaciones coloridas y sus remates originales.
Los talleres de tintoreros, costureros, tejedores, afiladores, curtidores, ebanistas, herreros, tapiceros y xilógrafos desbordan actividad y creatividad. Es un patrimonio que conserva su tradición y se desarrolla en las entrañas del mundo bullicioso y enredado de la medina de Marrakech.
Se trata de visitar todos los barrios artesanales donde los profesionales elaboran toda esta riqueza manual en
sus talleres, y enseñan a sus visitantes
el arte ancestral de sus oficios. Marrakech se descuella por poseer y cuidar
este acervo artístico que se desparrama en la mayoría de sus obradores meritorios de visita.
Visitar los talleres artesanales de Marrakech, le brindará la oportunidad de conocer el laberinto de la medina y
sus zocos, y ver de cerca la elaboración del producto, a los profesionales que dedican mucho tiempo par crear los artículos con mayor vocación, paciencia y amor. Visitar esta herencia cultural, le trasladará a tiempos lejanos de sabiduría y destreza manual de los antepasados, que todavía nos impresionan y les impresionará seguramente.

Artístico
Si Ud le curiosea la habilidad manual de
los artesanos, su paciencia y su trato de
las materias que manejan, si Ud le gusta
las materias blandas como el yeso o
el barro, tocarlas con amor y delicadeza, moldearlas y hacer de ellas obras de arte, este será el espacio idóneo para ponerse en contacto con la maleabilidad de las masas, y desahogar en ellas su creatividad y
su vocación en los obradores de
l@s profesionales de Marrakech. Ellos le orientarán con maestría y cuidado para que Ud abarque el mundo de la caligrafía,
la cerámica, los mocárabes o cualquier motivo geométrico o floral de índole árabe, que pueda interesarle y quiera reproducirlo con sus manos durante una mañana de
su estancia en la tierra de Marrakech. Aprovéchese momentos de su estancia para acercarse a los secretos y a la belleza de las obras arquitectónicas y artesanales que los gremios marrakechíes protegen y preservan con mayor miramiento y pasión.





















































































