Selectas escapadas
Natural
1ª opción: Descubra uno de los espacios bellos de la cordillera montañosa del Alto Atlas desde su valle de Ourika que se ubica a unos 50 km de Marrakech. Una escapada que le aleja del caos urbano y le conecta con la simpleza de las aldeas y la hospitalidad de sus casas tradicionales. Un periplo que le hace descubrir de cerca la cultura de las comunidades rurales, la hermosura de los paisajes y los productos locales de sus cooperativas. Caminar por el valle y al lado de sus riachuelos, visitar casas de los lugareños y asistir a una auténtica ceremonia de té marroquí, son múltiples instantes de un recorrido lleno de belleza y energía.
2ªopción: En una de las aldeas cercanas del ascenso de Toubkal, el pináculo más alto del Alto Atlas, bucee en una experiencia excepcionalmente gastronómica donde Ud participa en un taller culinario típicamente bereber. Panes, tagines, ensaladas y olor de barro y leña, es una experiencia que le invita a deleitarse de la intensidad y de la autenticidad de un ambiente que se quedará inmortal en su propia alma.
Aventura
Menos de 30 km de Marrakech, nacen las llanuras rocosas, los terrenos inhóspitos y las montañas bajas del desierto de Agafay. No hay dunas, pero la atmósfera le invita a subir dromedarios, quads o buggies. Gracias a su impresionante geografía, Agafay le conecta con la cultura de la gente del desierto, con su modo de vivir y con su gastronomía. Descubrir derroteros de los amazighs, contemplar el amanecer o el atardecer, explorar el espacio caminando o subiendo cualquier medio y relajarse dentro una jaima son momentos que le esperan para integrarse en la dimensión ambiental de esta aventura.
Marítima
Nuestro destino nos lleva hacia la ciudad bohemia y blanca de Marruecos, es el camino con destino a uno de los mejores talleres de madera de todo el país. A menos de tres horas de viaje, se despierta la ciudad “Otelo”, Essaouira, detrás de las dunas de sus bosques que la protegen contra su clima ventoso del Atlántico. Dentro de su medina histórica, Ud descubrirá su olor de salitre, sus fortificaciones portuguesas XVI, su cuerpo marítimo, Skala, XVIII, su barrio judío, su puerto, sus galerías artesanales y su puerto. Es la ciudad de pintores, surfistas y artistas: allí, sentirá un ambiente de paz y relajación. En cada rincón de su medina, ebanistas, marqueteros y xilógrafos manifiestan sus técnicas, diseños y destrezas creando piezas únicas de pantallas de celosía, muebles y puertas talladas y collares. Es imposible ir sin probar su pescado fresco, porque su cocina de mariscos es una de sus mejores especialidades.
Selectas escapadas

Natural
1ª opción: Descubra uno de los espacios bellos de la cordillera montañosa del Alto Atlas desde su valle de Ourika que se ubica a unos 50 km de Marrakech.
Una escapada que le aleja del caos urbano y le conecta con la simpleza de las aldeas y la hospitalidad de sus casas tradicionales. Un periplo que le hace descubrir de cerca
la cultura de las comunidades rurales,
la hermosura de los paisajes y los productos locales de sus cooperativas. Caminar por
el valle y al lado de sus riachuelos, visitar casas de los lugareños y asistir a
una auténtica ceremonia de té marroquí, son múltiples instantes de un recorrido lleno de belleza y energía.
2ªopción: En una de las aldeas cercanas
del ascenso de Toubkal, el pináculo más alto del Alto Atlas, bucee en
una experiencia excepcionalmente gastronómica donde Ud participa
en un taller culinario típicamente bereber. Panes, tagines, ensaladas y olor de barro y leña, es una experiencia que le invita a deleitarse de la intensidad y de
la autenticidad de un ambiente que
se quedará inmortal en su propia alma.
Aventura

Menos de 30 km de Marrakech, nacen
las llanuras rocosas, los terrenos inhóspitos y las montañas bajas
del desierto de Agafay. No hay dunas, pero la atmósfera le invita a subir dromedarios, quads o buggies. Gracias a su impresionante geografía, Agafay
le conecta con la cultura de la gente
del desierto, con su modo de vivir
y con su gastronomía. Descubrir derroteros de los amazighs, contemplar
el amanecer o el atardecer, explorar
el espacio caminando o subiendo cualquier medio y relajarse dentro
una jaima son momentos que le esperan para integrarse en la dimensión ambiental de esta aventura.

Marítima
Nuestro destino nos lleva hacia la ciudad bohemia y blanca de Marruecos, es
el camino de los mejores talleres de madera de todo el país. A menos de tres horas de viaje, se despierta la ciudad “Otelo”, Essaouira, detrás de las dunas de
sus bosques, que la protegen contra
su clima ventoso del Atlántico. Dentro de
su medina histórica, Ud descubrirá su olor de salitre, sus fortificaciones portuguesas XVI, su cuerpo marítimo, Skala, XVIII,
su barrio judío, su puerto, sus galerías artesanales y su puerto. Es la ciudad de pintores, surfistas y artistas: allí, sentirá
un ambiente de paz y relajación. En cada rincón de su medina, ebanistas, marqueteros y xilógrafos manifiestan
sus técnicas, diseños y destrezas, creando piezas únicas de pantallas de celosía, muebles y puertas talladas y collares.
Es imposible ir sin probar su pescado fresco, porque su cocina de mariscos es una de sus mejores especialidades.



























